Sería, Sería...Nunca será


Así sería...


Nos alcanzaría la mañana. Tu reloj despertador seguiría sonando a las 8:30 a.m. Siempre...porque eres tan metódico que tus rutinas no cambiarían. Me mirarías dormir y te preguntarías que estas haciendo conmigo, como es que el tiempo ha pasado tan rápido y ni cuenta te diste. Todavía seguirías indeciso. Abro los ojos y te sorprendo en tus cavilaciones que me tienen de protagonista. Me darías un beso suave y me harías feliz, primero con calma y luego con prisa. Yo susurro tu nombre, porque es lo que más me gusta hacer. Un desayuno rápido, porque como siempre la mañana te caería encima y se te haría tarde. Caminarías al bus pensando en mi. En lo poco que me darías. En lo poco que te pido. Alguna que otra queja, porque el bus llegaría muy rápido o muy tarde. Porque odiarías tu trabajo y a tu jefe, el resultado del partido de la noche anterior, el clima, a mi.


Llegaría la tarde. Me enviarías un mensaje de texto al celular, preguntarías como va mi día. No me llamarías porque pensarías que eso me molesta. La vida iría pasando y tu te perderías en planear el futuro que nunca llegaría porque el presente te tendría atrapado. Me pensarías con cariño y te preguntarías que estas haciendo conmigo, como es que el tiempo ha pasado tan rápido y ni cuenta te diste. Todavía seguirías indeciso.


Caería la noche. Llegarías a nuestro nido. Te sentarías frente a la computadora o frente al televisor. Leerías las noticias sobre tu tierra querida ahora extranjera para ti. Me ignorarías perdido en tu mundo, donde nadie cabe. Te espero en la cama, muy tarde, la hora que tendrías reservada para mi. Me mirarías mirarte y te preguntarías que estas haciendo conmigo, como es que el tiempo ha pasado tan rápido y ni cuenta te diste. Todavía seguirías indeciso. Me contarías algún episodio de tu pasado glorioso, cuando tenías unas libras de más y el pelo largo y perseguías muchachas a la orilla del mar. Me tomarías la mano. Sonreirías, de esa forma que me hace crujir el alma. Me darías un beso de buenas noches. Rezarías. Y todavía, antes de caer en un sueño inquieto, te preguntarías que vas a hacer con el resto de tus horas y donde anda la mujer de tu vida.


Así sería cada día...


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
hola aqui de nuevo
que bonito texto, lastima que asi sea, todo se llega a volver una rutina con el paso del tiempo.
es triste pero en ocaciones asi pasa, lo que empezo siendo muy espontaneo termina siendo lo mismo todos los dias, se vuelve costumbre.

cuidate mucho
ByE

saludos desde durango mexico!!!
La sonrisa de Hiperion ha dicho que…
La tarde siempre cae, y la noche siempre llega. Como también llega todo en esta vida.
Precioso, saludos.
Mai ha dicho que…
prometo ponerme al día con tu blog Eri! ^^
es que no quiero leer por encima ^^

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