Química

Cuenta él:
"La observo de espaldas en el balcón y siento eso mismo que me atrapó desde el primer instante en que la ví. Está pensativa, parada, con las piernas cruzadas, mirando el paisaje, inclinada hacia adelante como queriendo absorber todo lo que retienen sus pupilas. Me dan ganas de enredarme en su pelo y olerlo largamente. Imagino su cabello castaño entre mis dedos y lo siento suave. Quiero estar más cerca así que me pongo a su lado y carraspeó para llamar su atención. Ella se voltea, sonríe de una forma entre sensual e ingenua y me dice que eso no es lo que anda buscando. Es muy pequeño el apartamento amueblado, para mí y mis hijos, apunta con su voz de niña. Me muero de ganas por preguntarle la edad, pero eso sería una falta de respeto y debo mantener mi postura profesional. Sólo soy el agente de bienes raíces que ha tenido una cita con ella para mostrarle algunas propiedades. Adivino que debe ser un poco mayor que yo, por su mirada sabia, tolerante y calmada, esa mirada de las personas que han vivido mucho en poco tiempo. Me atrevo a preguntarle su estado civil y ella se ríe suavemente. Me encanta su boca. Quisiera besarla. Yo creo que ella sabe lo que siento, porque desde que vimos el primer apartamento, se ha movido de un lado a otro acariciando las paredes y los muebles con sutileza, mirándome fijamente cuando le hablo. Me dice que soltera, porque no le gusta el término de divorciada. Seguimos hablando y me olvido quien soy por un segundo. Ahora soy un hombre con un solo deseo y es el de poseer a esa mujer en cuerpo y alma. Le digo que es muy guapa y sin miramientos me vuelco en una confesión apasionada. Ella me escucha, espera a que termine mi perorata inusual y luego, el quebranto, un silencio que dura para mí más que mil años."
Recuerda ella:
"Absorta en el paisaje del balcón de la última propiedad de las que hemos visto aquella tarde, me olvido del motivo de nuestra cita. El agente de bienes raíces que me acompaña hoy, para ver algunos departamentos amueblados, sin quererlo, me ha hechizado. Se mueve a mis espaldas y noto que está un poco nervioso en mi presencia. Sé que le gusto porque se dirige a mí con picardía y todo el tiempo no ha dejado de hacer preguntas que nada tienen que ver con nuestros asuntos. Sin duda es más joven que yo, se le ve lleno de sueños y energía, con esa vitalidad de los que han vivido poco. Aunque lo espero, aún me sorprende cuando me cuestiona sobre mi estado civil. Y luego, una confesión de amor que no había escuchado en toda mi vida. Sólo lo conozco por unas cuantas horas y sé que no es prudente empezar a conocernos en la cama. El ambiente está cargado de una sensación imposible de describir. Sensualidad, ternura, curiosidad. Me causan risa sus palabras. Quiero besarlo ahora. El calla. Yo no hablo. Pero ya no quiero pensar en los obstáculos o en el tiempo o en lo que es prudente. Lo miro, tomo su mano grande entre las mías que son pequeñas y sin decir lo que sobra decir, lo conduzco a la habitación y a la cama ajena donde voy a ser suya."
Ella: "No voy a decirte lo que dicen todas las mujeres cuando esto pasa"
El: "Y eso que es?"
Ella: "Que no estoy acostumbrada a hacer esto"
El: "Yo tampoco voy a decir lo que todos los hombres dicen cuando esto pasa"
Ella: "Y eso que es?"
El: "Te llamo mañana"
Comentarios
Besos.
Besos
Espero lo hayan disfrutado antes, inter y despues
saludos.
Padrísimo tu relato, siempre estamos acostumbrados a conocer una historia desde el punto de vista de quien la protagoniza o tal vez no, pero siempre desde una sola perspectiva, creo que el que esta historia haya sido diferente y te ofrezca ambas caras de la moneda es lo que la hace interesante.
Por último, buenísimo el título, no creo que haya podido existir uno más adecuado, porque definitivamente sin la química no hay nada.
Saludos y que tengas buen inicio de semana.
Cuídate.
Me ha encantado este relato, Ericarol. Dices muchas cosas en poco tiempo.
Un beso enorme.
Besos
besos!
Que oportuno!!!
Gracias!!!
Un abrazo
Y el final, digno de una película.
Definitamente, encantador.
Un abrazo.
me gustó mucho
Un beso
Un beso.
besos
Me voy con las fantasías renovadas!!
Gracias amiga, me encantó!
Abrazos argentinos!
un lobo uniendo.
Un saludo!!
Besos preciosa
Un abrazo...
Saludos...