Equis, ¡Qué contradicción!

¿Será que el matrimonio lo complica todo y el divorcio lo concilia?
Cuando “Equis” me decía mentiras, le creía. Ahora que dice la verdad, no le creo.
Cuando vivía con “Equis”, era desordenado. Ahora que vive solo, es un maniático del orden.
Antes, cuando tenía algún plan, “Equis” me apoyaba. Ahora, que no tengo ninguno, me lleva la contraria.
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